Casas de Castelobruxo
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1. MAPINGUARÍ: LA CASA DE LOS SABIOS.
Los miembros de la casa Mapinguarí destacan por su sabiduría y su inteligencia. Estudiosos y siempre aplicados, les encanta investigar y descubrir cosas nuevas, por lo que también son conocidos por sus dotes de exploradores. Tienen una alta preferencia por la nocturnidad y por lo oscuro, en general. Sin embargo, su ambición a veces les conduce a errores, por lo que los Mapinguarí también tienen una gran facilidad para meterse en problemas. Son algo violentos por naturaleza, y son capaces de "venderse", o de pagar altos precios, por adquirir lo que ansían. Una particularidad de los Mapinguarí es que las apariencias engañan. Suelen aparentar ser mucho más dóciles y amables de lo que pueden llegar a ser. Su color es el marrón.
El Fantasma de la Casa Mapinguarí es una siniestra figura que se aparece de pronto a los alumnos a pedirles fuego para encender su cigarrillo. Si no le hacen ese favor, la Numsipode crecerá hasta alcanzar las lámparas de las estancias del Castillo. El mayor problema es que más de una vez, ha desatado algún incendio, por lo que lo mejor es ofrecerle ese fuego que pide.

Los miembros de la casa Mapinguarí destacan por su sabiduría y su inteligencia. Estudiosos y siempre aplicados, les encanta investigar y descubrir cosas nuevas, por lo que también son conocidos por sus dotes de exploradores. Tienen una alta preferencia por la nocturnidad y por lo oscuro, en general. Sin embargo, su ambición a veces les conduce a errores, por lo que los Mapinguarí también tienen una gran facilidad para meterse en problemas. Son algo violentos por naturaleza, y son capaces de "venderse", o de pagar altos precios, por adquirir lo que ansían. Una particularidad de los Mapinguarí es que las apariencias engañan. Suelen aparentar ser mucho más dóciles y amables de lo que pueden llegar a ser. Su color es el marrón.
El Fantasma de la Casa Mapinguarí es una siniestra figura que se aparece de pronto a los alumnos a pedirles fuego para encender su cigarrillo. Si no le hacen ese favor, la Numsipode crecerá hasta alcanzar las lámparas de las estancias del Castillo. El mayor problema es que más de una vez, ha desatado algún incendio, por lo que lo mejor es ofrecerle ese fuego que pide.

2. UIRAPURU: LA CASA DE LOS SENTIMENTALES.
Los miembros de la casa Uirapurú destacan por su pureza. Astutos aunque cautos, siempre se dejan llevar por la bondad y los buenos sentimientos. Son cálidos y sencillos, siempre dispuestos a ayudar al prójimo. Su encanto no pasa desapercibido, ya que normalmente son amados y codiciados. A pesar de ser muy pacíficos y nobles, tienen alma de guerreros, siendo luchadores en sus propósitos, siendo también muy persistentes y pacientes en cada cosa que desean. Los Uirapuru tienen la capacidad de ser muy espirituales, son buenos consejeros, y saben escuchar a sus amigos. Hay algo en ellos que envuelve al resto en una agradable sensación de paz. Su color es el verde.

Los miembros de la casa Uirapurú destacan por su pureza. Astutos aunque cautos, siempre se dejan llevar por la bondad y los buenos sentimientos. Son cálidos y sencillos, siempre dispuestos a ayudar al prójimo. Su encanto no pasa desapercibido, ya que normalmente son amados y codiciados. A pesar de ser muy pacíficos y nobles, tienen alma de guerreros, siendo luchadores en sus propósitos, siendo también muy persistentes y pacientes en cada cosa que desean. Los Uirapuru tienen la capacidad de ser muy espirituales, son buenos consejeros, y saben escuchar a sus amigos. Hay algo en ellos que envuelve al resto en una agradable sensación de paz. Su color es el verde.
El Sombrerón es el fantasma de Uirapuru. Lleva un gran sombrero y es un ser pequeño, vestido de negro con un cinturón grueso y brillante. Sobre la cabeza lleva un sombrero negro muy grande que esconde su mirada y sus intenciones; en sus pies, un par de botas que al caminar retumban en las paredes por el gran ruido que hacen; y al hombro, una guitarra de plata. Lleva siempre una guitarra y canta serenatas. A veces su dulce voz hace que las muchachas jovencitas se queden prendadas de sus acordes. Dicen que canta para el amor de su vida, que murió de tristeza porque no le dejaron casarse con él.

3. BOITATÁ: LA CASA DE LOS ASTUTOS.
Los miembros de la casa Boitatá destacan por su pasional forma de hacer las cosas. A menudo, su apasionado comportamiento, les hace también destructivos. Fuertes, lógicos y astutos, normalmente suelen utilizar la fuerza para conseguir sus propósitos, por lo que a veces son chantajistas y tramposos. Tienen un fuerte apego por la naturaleza, a la que respetan muchísimo, siendo amantes de la flora y la fauna, respetuosos con los animales y las criaturas, razón por la cual, la mayoría de los miembros de esta casa, acaban cursando carreras mágicas relacionadas con la biología o botánica mágica. Entre sus mayores habilidades destaca el don de palabra, y el poder de la seducción. Su color es el rojo.
La Llorona de la Casa Boitatá. Se trata de tal vez el fantasma más siniestro de la escuela. La llorona lleva un flotante vestido blanco y el rostro cubierto por un vaporoso velo. Llora constantemente, lamentándose porque no encuentra a sus hijos, a los que según la leyenda ella misma mató, y a los que no puede encontrar porque estos no están a su alcance, al encontrarse en un templo.

Los miembros de la casa Boitatá destacan por su pasional forma de hacer las cosas. A menudo, su apasionado comportamiento, les hace también destructivos. Fuertes, lógicos y astutos, normalmente suelen utilizar la fuerza para conseguir sus propósitos, por lo que a veces son chantajistas y tramposos. Tienen un fuerte apego por la naturaleza, a la que respetan muchísimo, siendo amantes de la flora y la fauna, respetuosos con los animales y las criaturas, razón por la cual, la mayoría de los miembros de esta casa, acaban cursando carreras mágicas relacionadas con la biología o botánica mágica. Entre sus mayores habilidades destaca el don de palabra, y el poder de la seducción. Su color es el rojo.
La Llorona de la Casa Boitatá. Se trata de tal vez el fantasma más siniestro de la escuela. La llorona lleva un flotante vestido blanco y el rostro cubierto por un vaporoso velo. Llora constantemente, lamentándose porque no encuentra a sus hijos, a los que según la leyenda ella misma mató, y a los que no puede encontrar porque estos no están a su alcance, al encontrarse en un templo.

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